Mensaje del P. James Arriola

Pastor

¡Que la paz de Jesucristo Resucitado esté con todos ustedes! Tan breve como esta columna debe ser quisiera presentarme a todos ustedes.

Soy originalmente de Guam, pero nací en Japón el 17 de noviembre, 1988. Mi padre estaba activo en la Naval en ese momento y estaba asignado a una Base Naval Americana. Cuando tenía alrededor de 4 años mi padre se retiró y mi familia se mudó de nuevo a Guam donde crecí. Soy el tercero de siete hijos y fue educado para amar a Dios sobre todas las cosas y que ir a l a iglesia era lo mas importante después de la familia.

Todo esto era bueno, pero después del primer año de graduado de la secundaria, me encontré preguntando algunas preguntas bastan te existenciales acerca de la vida. R ecuerdo mirar lo que tenía, que no era mucho, y preguntar ¿es esto todo, hay algo mas en la vida que e sto? Tenia un buen trabajo, no deudas (claro todavía vivía con mis padres) y una carrera con muchas oportunidades. P ero me quedaba con la urgencia de querer más, que nunca fue satisfecha con lo que hice.

Fue en este momento que Dios intervino concretamente y me habló a través de un sacerdote en un retiro. Durante su homilía acerca de las vocaciones, en el último día él dijo “si no tienes nada que perder, porque no probar a Dios”. Esto fue muy profundo porque realmente me di cuenta de que me faltaba algo y que realmente no tenía nada que perder, pero todo que ganar.

Así que entré al seminario y aquí estoy hoy, agradecido por tod as las cosas que el Señor ha hecho por mí. P or supuesto he dejado muchos detalles fuera por razón de brevedad, pero por favor no dude en hacerme cualquier pregunta. Tenia muchas preguntas en mi vida y Dios las ha contestado todas , ¡hasta aquellas que no he preguntado!

Que Dios les bendiga y que nuestra Madre les cuide en el camino hacia el cielo ¡Oren por mí!

P. James Arriola